> Manifiesto
Eran tiempos en que, al igual que ahora, las personas ocultaban su conocimiento para hacerse imprescindibles. Yo tenía un espíritu más parecido al Software Libre que guía a Linux. Siempre creí que es posible que lo que hicimos antes de Linux con Atari, lo tomaron prestado para sentar las bases del software libre y compartir el conocimiento.
Mi nombre es Ismael Gutiérrez, pero en la escena me conocieron como Parche Negro. Esta página no es un museo. Es un acto de justicia con los nombres que se han perdido, con los cabros que sudaron frente al hardware cuando no había manuales, solo intuición, una fotocopia y muchas ganas.
Lo que aquí se cuenta no es historia de coleccionistas posteriores. Es la voz de quien estuvo ahí, frente al Atari 800/600 xl, en una casa llena de vegetación en Barros Errázuriz.
> El NHP: "No Hay Problema"
El NHP fue construido por encargo de la empresa Enlace Computación LTDA, que se encontraba físicamente en Barros Errázuriz 1902, Santiago. Una casa pequeña, llena de vegetación, que le daba un aire místico. Ahí trabajé durante 6 meses en un Atari 800 xl.
El desarrollo fue largo porque en la época no existía mucha fuente de información. Se construyó usando como única referencia una fotocopia del libro Mapping The Atari. Fue un arduo trabajo a prueba y error, usando las rutinas SIO (Serial Input/Output) del Atari para lograr sincronizar la carga.
El NHP usaba un sistema de contador al principio y checksum al final del registro, variando el tamaño del bloque dependiendo de la generación del programa. Esto permitía saltar protecciones anticopia y cargar juegos con mayor fiabilidad y velocidad que el sistema estándar.
Con el tiempo surgieron varias versiones y mejoras: NHP Injektor, NHP Prisma 256, NHP Turbo. Cada una refinando el método original.

No hay fotos de esta época.
En los 80 estábamos jugando, no pensábamos en documentar.
Si tienes una foto de la casa de Barros Errázuriz, un NHP original,
o de Kapikua: envíamela
y la agregamos acá con tu crédito.
> Pitos Lentos y la hazaña del Dig Dug
En la época en que lo hice estaba intercambiando juegos como muchos en la época. Había un tipo que vivía en Los Leones con Diagonal Oriente, en un segundo piso de un edificio, que me dio el Dig Dug. Juego que ya conocía por las máquinas de video y me encantaba.
Él tenía una cassetera National Panasonic que, cuando el ejecutable tenía cargas a memoria, producía una pausa de algunos segundos mientras el Atari ejecutaba una rutina (por ejemplo, una portada). La sincronía de la carga en otras casseteras como la que yo tenía, una Atari 1010 de color blanco, no se detenía, y al retomar la carga el IRG (Inter-Record Gap) era muy corto, por lo que no alcanzaba a tomar el siguiente bloque.
La solución
Se me ocurrió que si calculaba los 128 bytes por bloques de la rutina estándar del Atari y hacía una pequeña fórmula matemática, podía separar el IRG en ese punto dándole tiempo al Atari para cargar y continuar.
Cuando descubrí que el simple hecho de aumentar el IRG permitía que yo jugara Dig Dug fue una sensación de triunfo indescriptible. Sabía que nadie más que tuviera cassetera como yo podía jugar ese juego. Esa sensación fue única.
Así nació Pitos Lentos. No era solo un cargador: era una llave maestra para un juego que, de otra forma, era imposible en mi hardware.
> Radio Yungay: el día que me hice famoso por jugar Dig Dug
El mismo día en que logré la hazaña escuchaba un programa de radio llamado Computación 2000, conducido por Juan Valle. Sale en la radio diciendo: "Si tienes algún programa que quieras compartir, envialo a nuestras oficinas y lo retransmitiremos por la radio".
Al llamar al teléfono mi sorpresa fue mayúscula ya que me contestaron casi al instante. En ese tiempo la radio tenía mucha audiencia y era difícil no encontrar el teléfono ocupado. Les cuento lo que acababa de hacer y explicar cómo lo hice, y me invitaron al programa.
Me dan la dirección y era a 3 cuadras de mi casa. Hago una copia del programa en cassette y me fui a la oficina de Radio Yungay. Al llegar me hacen pasar y me meten al cuarto donde estaban transmitiendo en vivo el programa, y ahí mismo me entrevistan.
Le dicen a la audiencia que preparen sus cassettes para grabar. Parece que mucha gente estaba escuchando el programa. Eso marcó un hito: me hice famoso sólo por jugar Dig Dug.
> Los pioneros que la historia olvidó
Hay nombres que se han perdido. Nombres de cabros que hicieron cosas que hoy parecen imposibles. Esta sección es para ellos.
Jorge Varas
Fue el primer chileno en meter rutinas de compresión en cartucho para desplegar juegos que necesitaban disco. Lo hacía metiendo las rutinas de la etapa escondidas bajo la ROM, mediante un método que tenía el Atari para apagar ese espacio de memoria y re-utilizarlo a conveniencia. Una hazaña de ingeniería inversa que muy pocos en el mundo dominaban en esa época.
Netol
Un artista. Generaba dibujos de altísima calidad y además tocaba música. Exprimía las capacidades del ANTIC, GTIA y POKEY como pocos. Su aporte estético fue fundamental para la escena.
Richard Ramírez
Hermano de Mario Ramírez de Prisma. Su aporte fue en la generación de software educativo. Richard y yo nos hacíamos llamar "Los Bujos" (que viene de dibujos). Juntos creamos contenido que iba más allá del entretenimiento.
Mario Ramírez (Prisma)
Mario empezó en Casa Royal, en el mesón haciendose cargo de la línea Atari. Con el tiempo la venta empezó a crecer por lo que se independizó fundando Prisma hubicado en San Diego, verdeda poniente segundo piso arriba de las tiendas de libros.
Mario Misle (Teleantenas)
Fue uno de los primeros en instalarse con una tienda en Irarrázaval con Suecia, aproximadamente, en el local de su papá que se llamaba Teleantenas, hoy conocido como Telco Computación. Prisma Soft fue el sello que distribuyó gran parte del software de la época, incluido el NHP. Actualmente se encuentra en Guardia Vieja, Providencia.
La posta de todo lo que empezaron personajes como Mario Ramírez, Parche Negro, Jorge Varas y Netol hoy la continúan ZZT (Luis Muñoz), Franco Catrin (catrinlabs.cl), Willy Soft (Guillermo Fuenzalida) y Dogdark (Sergio Marchant). Ellos tuvieron la ventaja del tiempo y el acceso a información que nosotros no teníamos, y mejoraron muchas de las cosas que hicimos en su momento. Sin esa evolución y sin ellos manteniendo el archivo vivo, la historia de esta escena no estaría completa.
> Kapikua, el pool y "Remember Mariana"
Éramos muchos cabros en la época. El espíritu de Prisma era real. Éramos puros jóvenes que queríamos jugar y de repente el jugar se convirtió en crear tecnología. Era divertido.
Salíamos a jugar pool. Almorzábamos todos en Kapikua. Ahí está la anécdota de la dependienta revolviendo el jugo con la mano. Hablábamos de nuestras parejas en la época.
El Easter Egg más romántico del Atari chileno
Algunas cosas que hice las nombraban. Una protección que hice, cuando tratabas de hackearla, decía:
Efectivamente, una polola mía de la época. Así era programar entonces: con el corazón metido en el código.

No hay fotos de esta época.
En los 80 estábamos jugando, no pensábamos en documentar.
Si tienes una foto de la casa de Barros Errázuriz, un NHP original,
o de Kapikua: envíamela
y la agregamos acá con tu crédito.
> Legado
Lo que hicimos no fue solo tecnología. Fue una forma de entender el conocimiento: compartido, libre, vivo. Mucho antes de que Linux se llamara Linux, en Santiago de Chile, un grupo de cabros estaba sentando las bases de lo que hoy se llama Software Libre sin saberlo.
No sé qué tanto pude influir en eso. Es más probable que mi generación haya tenido ese espíritu. Pero sí sé una cosa: los nombres que aquí aparecen no pueden perderse.
Si usted estuvo ahí, si recuerda algo, si tiene una foto, una anécdota, un cassette guardado en un cajón: escríbame. Esta historia la escribimos entre todos.
Esta página es un acto de memoria. Si usted es periodista, historiador, o simplemente alguien a quien le interesa la verdadera historia de la computación en Chile: aquí está la fuente primaria. Sin filtros, sin sesgos de coleccionistas posteriores. La voz de quien estuvo.